La metodología de solución de un problema en Windows

Si utilizas el sistema operativo Windows ya te será bien conocida esta metodología para solucionar un problema que te surja con tu computadora.

Síntoma:

  • Un programa/dispositivo no funciona o marca un error.

Metodología:

  • Cierra el programa y vuélvelo a abrir.
  • Si no funciona, reinicia.
  • Si no funciona, desinstala y vuelve a instalar.
  • Si no funciona, formatea.

Amén.

PD. Llega a funcionar con algunos problemas debido a actualización de Sistema Operativo; digamos, Windows Vista a Windows 7.

Riding Windows 7

Con la novedad que acabo de instalar Windows 7 RC en mi laptop (no muy brillante idea, ya que es mi herramienta de trabajo además de mi computadora personal).

Primeras impresiones:

  • ¡Vaya  que inicia rápido!
  • ¡Vaya que se apaga rápido! (cuando algún programa no traba el apagado…)

Mientras utilicé Windows Vista me vi en la necesidad de cambiar el perfil de colores a Vista Básico (sin Aero, sin transparencias, sin Flip) porque consumía muchos recursos, y muchos programas no eran compatibles.

Con 7, he mantenido prácticamente TODOS los efectos visuales y no me ha causado ningún problema de rendimiento.

La nueva barra de tareas es extraña al principio y uno se ve tentado a ponerla en el “modo clásico”, pero ciertamente demuestra su utilidad al provechar el espacio juntando un acceso directo y el elemento de barra de tareas como tal.

Eso si, no me ha gustado que el Windows Live Messenger se quede en la barra de tareas SIEMPRE, y que ya no se mueva a la barra de notificaciones. Aunque con los botones pequeños, no estorba tanto.

Bonito el nuevo sistema de elegir varias imágenes para el fondo de escritorio, y que cambie automáticamente entre ellas. Malo, que no deja filtrar u ordenar la lista de archivos para realizar búsquedas y elegir sólo unos cuantos de una carpeta que puede tener algunos cientos (o miles) de imágenes.

El único problema de rendimiento que he notado, es que de repente ciertos programas se pasman completamente por momentos, a veces llegando a pasmar a Windows completamente (se recupera momentos después, pero no es nada bonito).

La prueba del Kaspersky Antivirus 8 para Windows 7 fue un completo fracaso. El efecto comentado el párrafo anterior lo provocaba Kaspersky constantemente (digamos, cada vez que hacía cualquier cosa, como actualizarse, mandar una alerta, revisar un archivo). Me hizo dar dos botonazos a mi laptop antes de decidirme a desinstalarlo. Por otro lado, el AVG Free no parece causar molestia alguna. (Excepto la de detectar un par de archivos del tipo sospechosos como virus).

Hasta ahora, no he sufrido problemas de compatibilidad con ningún programa, y excepto que el asistente para inicio de sesión de windows live muere cada vez que cierro una aplicación de Office, no he hallado mayor problema.

Ya comentaré cuando alguna falla crítica de Windows 7 me haga formatear y volver a Vista Business. O a un Linux.